martes 11 de marzo de 2008

Espejo, heriditas y cosas que resolver

Tengo 34 años y acabo de terminar una relación con una persona algunos años menor que yo, veo mi panorama y trato de recordar un poco mi vida, mis cosas, cómo llegue acá y si lo que estoy viviendo es lo qué quiero para mi. En mi cabeza tengo un remolino de mil historias divertidas, tristes, incluso algunas patéticas de las que se podrían burlar, en fin, así es la vida, así que no era de esperarse algo tan monótono.

Cuando me veo al espejo, a veces me siento una mujer atractiva, depende de mi estado de ánimo porque otras veces mi autoestima está en su mínima expresión y me digo mil adjetivos peyorativos, pero en general me veo bien. En el tiempo he tenido varias parejas, la mayoría de las veces hay alguno que otro interesado, y no solo hombres sino también mujeres; soy profesional, independiente económicamente, tengo una pequeña empresa que ha hecho que redefina mis prioridades, me considero entretenida, una buena conversadora, con proyectos y muchas cosas que me imagino son mis fortalezas, pero tengo un tema que intuyo también es una constante para muchos; me cuestiono por temas existenciales como: quién soy, qué hago acá y dónde queda el amor, el tiempo y lugar para compartir con alguien, dónde está, e incluso dónde está esa persona indicada.

Es difícil que reconozca que me haga esta última pregunta, después de haber estado evitando la seriedad en una relación, perdiendo mi tiempo con algunos personajes con pocas probabilidades de tener algo estable, pero creo que uno nunca pierde las esperanzas o por lo menos trata de no involucrarse con alguien que anule tu esencia, debe ser que valoro mi independencia y estoy dispuesta a compartir mi vida pero no a regalarla.

Por otro lado, veo también muchos defectos, terca, muy directa, impulsiva, algunas actitudes neuróticas que lucho para que no se vuelvan manías, siento que tengo mil inquietudes en esta década de los 30 a los 40 un poco fría y extraña.

En el tema de pareja me invaden recuerdos del pasado, sé que es nostalgia, no puedo retroceder físicamente pero si lo hago con mi imaginación. El amor, es el asunto que menos claro tengo, incluso si tuviera una pareja sé que seguiría teniendo dudas. Veo a mis amigas casadas y no me gustan sus vidas, la mayoría destinadas a los hijos y al esposo. Sabiendo que eres dueña de tu propio destino, puedo decidir que eso no es lo que quiero, prefiero algo más equitativo con uno mismo.

Me gustan los niños de lejos, pero hace un mes mi ginecólogo me dijo que agenda entre mis múltiples ocupaciones el tener un hijo en los próximos dos años, y se que ese es uno de los tantos motivos por el que se ha acabado la relación con mi última pareja y ha hecho que salga a la luz la distancia cronológica, aparte de que se perdieron los detalles, habían cosas que ya no le nacían; por otro lado, está el temor de quitarme la oportunidad de ser mamá, no quiere eso para mi. Me pregunto quién le dijo que yo si quería tener un hijo en un mediano plazo.

Así que aquí estoy replanteando mis temas, ansiosa de ver que pasará.